Estas son unas notas sobre la carta natal del poeta de Valparaíso Juan Luis Martínez, escritas desde un punto de vista de Astrología Evolutiva (AE). Estas notas eran para un texto que escribiría con un amigo poeta, donde yo haría la parte astrológica y él haría la parte literaria, pero mi amigo luego cambió de idea y me quedé con mi parte, que comparto con ustedes.

Juan Luis Martínez

En la Astrología Evolutiva se entiende que la evolución del Alma se produce a través de la dinámica del deseo. Dado que la satisfacción de los deseos se demuestra cada vez relativa en vez de absoluta, progresivamente, a lo largo de millares de vidas, cada conciencia individualizada o Alma va dejando de desear sus objetos – y poco a poco empieza a cobrar relevancia el único tipo de deseo que tiene una naturaleza distinta: el deseo de retornar a la fuente interior de la conciencia. Cuando sólo existe el deseo de retornar a la Fuente, el Alma ya no encarna más, vuelve a su Creador o Fuente. La cuestión es que la carta natal de cualquier persona, levantada para el día y la hora y el lugar del nacimiento, describe los tipos de deseos que han existido y de alguna manera existen en la vida actual, en la medida en que el momento presente es función del pasado que llega al presente, tal como la posición de un cuerpo es función de su desplazamiento precedente. Desde un punto de vista metafísico, a la vez debemos tener en cuenta que son exactamente los tipos de deseos que existan en cualquier conciencia individual o Alma, los que crean la realidad de cada vida, en todos sus detalles, momento a momento.

Así, hablar de la carta natal del poeta Juan Luis Martínez desde un punto de vista de astrología evolutiva, significa tratar de entender la naturaleza de esa vida, el porqué de esa vida, cuál ha sido el curso que el Alma ha venido haciendo, modelado por la naturaleza de sus deseos en evolución.

Esta es la carta natal del poeta:

Juan Luis Martínez - carta natalEn general la carta natal de Juan Luis Martínez muestra a un individuo que interiormente ha estado definido por deseos fundamentales de tener una libertad ilimitada para explorar la vida de todas las formas posibles, y de descubrirse a sí mismo al hacerlo. Ha existido el sentimiento subjetivo de algo muy especial ligado al auto-descubrimiento y la auto-actualización creativa en una serie de direcciones.  Esto está reflejado en primer lugar por Plutón en la Casa I en Leo con Quirón y Marte también en Leo en la Casa I, con el Nodo Sur de la Luna en la Casa VIII. Debido a que ha existido un intenso sentimiento subjetivo de ser ‘especial’ el individuo ha necesitado estar a cargo de su propio destino a fin de actualizar sus deseos de formas libres y auto-centradas. Debido a la necesidad de ser libre, el individuo ha querido también liberarse y rebelarse contra cualquier factor que haya querido limitar sus posibilidades de experimentar la vida libremente: Saturno conjunto a Urano en la Casa XI. A través de esa orientación el Alma de Juan Luis Martínez ha comenzado, ya en vidas anteriores, a crear intensas confrontaciones interiores y exteriores con ‘fuerzas mayores’.  Confrontaciones con lo social, y confrontaciones consigo mismo, entre el ego y el Alma. Estas han sido a la vez, manifestación de los deseos de separación que emanan del Alma y que alimentan a nivel del ego el sentimiento de ser separado, distinto; y los deseos de ‘retornar’ a la fuente interior de la conciencia, y de experimentar la totalidad de sí mismo, el Self, el Alma. A través de la interfase de ambos tipos de deseos, el Alma ha experimentado sus propios límites, límites de qué puede y qué no puede hacer, y ha experimentado el poder, y la impotencia o el no tener poder. Esto se basa en que el Nodo Sur de la Luna está en la Casa VIII en Piscis, en inconjunción con Plutón en la Casa I en Leo.

La inconjunción en la fase Gibosa es precisamente un aspecto que se correlaciona con la experiencia de la humillación de una orientación excesivamente egocéntrica, y la necesidad de vaciarse, luego de haber estado lleno. Esto ha ocurrido a través de la intensidad de una serie de confrontaciones y rebeliones masivas en vidas anteriores. Existe como resultado un estado generalizado de crisis interior, que últimamente se basa en experiencias de trauma de vidas anteriores, y stress post-traumático resultante (PTS). El Alma se encuentra en estado de shock y existe fragmentación psicológica como resultado. Hay distintos tipos de traumas de vidas anteriores y también hay traumas de la vida presente.

En esos tipos de vidas el sentimiento de algo muy especial ligado al propio destino ha estado conectado, de distintas formas, y en muchas vidas anteriores, con formas de pensamiento, sistemas de ideas, filosofías, doctrinas y cosmologías. Aquí tengo que explicar otro concepto de la Astrología Evolutiva, necesario para entender la situación evolutiva y kármica del individuo, y la naturaleza de ciertos temas, como son la relación con el pensamiento y el lenguaje. Debido a que Plutón y Marte están en conjunción en esta carta astral, uno puede saber que se trata de una ‘vida primaria’. El que sea una vida primaria significa que el Alma recoge y trae a vida todos los temas evolutivos y kármicos que están conectados con los arquetipos en cuestión, incluyendo todas las dinámicas y tipos de deseos que no se encuentren resueltos, o requieran ser metamorfoseados o evolucionados, provenientes de muchas vidas distintas a lo largo de un curso evolutivo largo. Luego de una o algunas vidas primarias, siguen típicamente una serie de vidas ‘subsidiarias’ – en las cuales Marte no formará con Plutón ese tipo de aspecto – en las que los temas reflejarán evolutiva y kármicamente aquello que se puso en movimiento en la vida primaria correspondiente, en la cual, desde el nuevo punto de vista, temas provenientes de distintas vidas – incluso potencialmente vidas en un pasado distante en que la naturaleza de deseos del Alma estaba menos evolucionada que en la vida actual – han sido convertidos en temas del ‘presente’. En este caso, se trata de una vida primaria dentro de una serie de vidas primarias que han sido lanzadas sucesivamente, una tras otra por así decirlo, como tiradas de dados. Esto concierne al por qué el nivel de crisis preexistente con el pensamiento y el lenguaje.

El Alma de Martínez ha traído a esta vida una serie de crisis con el pensamiento, las ideas, y el lenguaje, que vienen de vidas anteriores en un largo abanico de tiempo y de evolución. Estamos hablando una experiencia interior de la conciencia que está condicionada por distintos tipos de memorias subconscientes conectadas con el proceso de pensamiento, desde la experiencia de la creencia en doctrinas religiosas y cosmologías en vidas más antiguas, a una intensidad de rebelión contra cualquier creencia, en vidas de individuación, de devenir minoritario, a una relación existencial, y luego potencialmente ‘mística’ con el lenguaje – hay que aclarar que lo religioso es distinto de lo místico porque la religión involucra la creencia, y el misticismo se basa en la experiencia directa – la cual necesariamente no está resuelta, sino que es material emergente de ‘crisis’ en su poesía.

A nivel arquetípico se trata de traumas basados en confrontaciones con poderes mayores. Es un Alma que ha estado definida por una necesidad de confrontación interior y exterior, y eso ha estado ocurriendo en una serie de vidas a través de una rebelión en contra de cualquier factor social o de cualquier tipo que haya condicionado su individualidad, rebelión que ha sido sostenida a través de formas de pensamiento ‘minoritario’. La intensidad de tal orientación se basa por supuesto, según su carta natal, en la intensidad de las dinámicas de creencia en vidas anteriores! O sea, haber creído cosas, al punto de haber querido que esas cosas fueran así. Haber tenido seguridad emocional y psicológica asociada a sus ideas, creencias e ilusiones, y luego haber experimentado que las cosas simplemente eran distintas!

Hay una profunda crisis interior que se relaciona directamente con el pensamiento y el lenguaje, que está conectada con los devenires de esas confrontaciones internas y externas, por cuanto se trata de un Alma que en vidas anteriores eligió mantener algunas ilusiones sobre esas ideas, y sobre sobre su rol personal y su poder, y el poder de esas ideas, para después experimentar desilusión fundamental respecto a todo eso.  Por eso existe en la vida actual una actitud alérgica respecto a la creencia. Hay que entender que se trata de un Alma que interiormente se sintió muy ‘poderosa’ en esas confrontaciones, debido a la intención, los deseos del Alma de conocer y experimentar directamente los límites de su propio poder. Existen traumas individuales y colectivos o grupales en el pasado de su Alma conectados directamente con la persecución y exterminio de minorías étnicas o religiosas. Experiencias de ‘campo’ en vidas anteriores. Por eso yo diría sin duda que el poema Desaparición de una Familia se refiere a los detenidos desaparecidos.

En vidas de ese tipo el Alma ha experimentado impotencia fundamental. También podemos ver varios símbolos que se correlacionan con confrontaciones o violencia también en el entorno familiar temprano, y de niveles de no-reconocimiento, represión de sus necesidades emocionales naturales, y potencialmente abuso, de tipo emocional, físico o sexual. Eso está simbolizado en la Luna en la Casa X en Tauro en cuadratura a Plutón, Quirón y Marte en la Casa I, en Leo, el Signo que se correlaciona con los niños. La Luna está también conjunta a Nessus en la Casa X que está conjunta al Nodo Sur de Quirón en Tauro, estando Quirón en la Casa I en Leo, etc. Hay una respuesta de rabia e ira frente al abuso en cualquier forma que aparezca.

En el otro extremo, hay otras vidas en las que el Alma ha experimentado tener poder, incluyendo poder social o religioso. A los deseos del Alma de conocer y experimentar directamente los límites de su propio poder, subyace la intención de unirse con un poder mayor, alinear la voluntad personal con una voluntad superior. Por eso hay una rebelión tan directa contra el mito heroico:  debido a la intensidad de la identificación egocéntrica que ha existido en el pasado. Por eso el mito de ‘Superman’ en la Nueva Novela. Dentro de eso, la confrontación ha estado ocurriendo a través de formas de pensamiento crítico, revolucionario, anarquista, etc. Ha habido una necesidad absoluta de vivir en un estado de crisis y rebelión en el empleo del lenguaje y el pensamiento, cuya razón se encuentra en haber creído cosas antes, y luego haber experimentado desilusión. Por eso es tan radical. Ha llegado a un punto en que ha tenido que ser intensamente herido incluso a nivel físico, a lo menos en una vida anterior, para tener que ‘parar’ – una forma de experimentar los límites del poder personal, aunque puede sentirse como una ‘humillación’ a nivel del ego.

Y en la vida presente, luego de una alocada y peligrosa juventud a pesar de la fragilidad (la propia fragilidad no tomada en cuenta), la necesidad de una vida muy recluida un espacio doméstico controlado por una mujer: el Nodo Norte en la Casa II en trígono con la Luna en la Casa X en Tauro. Debido a que en el pasado ha existido tanta energía en el nivel del pensamiento, la desilusión no ha sido procesada en su aspecto emocional, sino que han existido toda suerte de hiper-racionalizaciones, intelectualizaciones, etc. Existe en consecuencia una intensidad de emociones como dolor, pena, futilidad, rabia, angustia, que no han sido procesadas, y que están no-resueltas al nacer en esta vida. Se trata de traumas a nivel mental y a nivel espiritual, porque han involucrado el sentido y el significado último de la vida. Por esto la carta natal refleja patrones de escepticismo, agnosticismo, nihilismo, y una orientación intelectual iconoclasta, que coexisten por supuesto con un sentimiento subyacente de sacralidad y de ironía.

Existe un estado interior de duda constante, que gatilla la función del pensamiento lineal o lingüístico – lo cual es una manera de llenar el vacío, una respuesta a la angustia – a la vez que ese mismo pensamiento proclama el borramiento de su autor, el ego. Hay una mezcla de distintos afectos que convergen en ese gesto: humildad, orgullo o arrogancia, vergüenza, shock. Se trata de un Alma que en el pasado ha dado significado último a formulaciones del intelecto, que ha intentado poner en palabras aquello que no puede ser dicho, y que ahora plantea cada fórmula intentando disolver y liberar cualquier rastro de creencia o de atribución personal, dejando sólo un sordo resonar de lenguaje vacío, donde se asoma la esperanza de que el ego o el nombre propio no vuelvan a aparecer. Mercurio en la Casa XII en Géminis representa también el potencial de confusión basado en la alternancia interior de puntos de vista basados en razonamiento deductivo –cada pensamiento lineal del tipo A es A genera el pensamiento contrario del tipo A es no-A y eso da lugar a razonamientos en círculo en que las alternativas A o no-A si bien parecen opuestos lógicos, están construidos en base a premisas que no son exactas y por lo tanto, A y no-A son potencialmente errores. Corregir tales errores requiere de distintos procedimientos y ‘ajustes’. Hay que recordar que el Alma de Juan Luis Martínez es un Alma orientada a la cognición, definida internamente por deseos de ‘saber’ y ‘entender’ todas las cosas. Esto está reflejado en el ele nodal de la Luna en los Signos Piscis y Virgo, con el Nodo Sur en Piscis regido por Neptuno en Virgo en la Casa III. Dentro de esto, es también un Alma que ha tenido deseos concentrados de lograr una objetividad fundamental, lo cual está simbolizado en el stellium de planetas en la Casa XI en Géminis, en cuadratura a los Nodos Lunares.

Los deseos de lograr una objetividad así se relacionan también en este nivel con los deseos de suprimir la interferencia subjetiva, es decir, el tema del borramiento del nombre del autor. La objetividad no alcanzada ha sido reemplazada por la proyección de ideas, constructos intelectuales que el Alma ha recogido de todo tipo de fuentes, debido también a factores emocionales de fondo que no han sido reconocidos como tales -los planetas de Géminis cuadrando los Nodos de la Luna. El Nodo Norte de la Luna en Virgo en la Casa II, y el Nodo Norte de Mercurio en Cáncer en la Casa XII, regido por la Luna en Tauro en la Casa X, reflejan una intención de pensar más lento y observar entre las rendijas de los propios pensamientos para entender su eslabonamiento o no eslabonamiento de forma muy precisa a fin de verificar su coherencia lógica (Husserl, otro pensador, un filósofo, obsesionado con la objetividad también tenía a Urano en Géminis en cuadratura a los Nodos Lunares, con Mercurio en Tauro y el Nodo Sur de Mercurio en Piscis conjunto a Neptuno: también en ese caso hay una necesidad de pensar más ‘lento’ , en una vía que conduce de forma progresiva al descubrimiento de la propia subjetividad y de cómo los deseos y estados que definen los estados internos condicionan los arreglos que crea la mente: Marte en Tauro en cuadratura  a los Nodos Lunares en el caso de Husser, reflejando una necesidad de reconocerse a sí mismo como un manojo de deseos e instintos no resueltos que condicionan al ego y la posible objetividad). La paciente corrección de las distorsiones del pensamiento es algo distinto y quizás más humilde todavía, que sólo abrazar los deseos emergentes, en formación, de realizar un sacrificium intellectus en beneficio de una visión no-intelectual.

Husserl - carta natal

Carta natal de Husserl (sin hora natal)

 

La escritura y la ‘gráfica’ de Juan Luis Martínez intenta ser consciente de como el lector construye el texto con su lectura, y en la Nueva Novela, intercala páginas en blanco, símbolos desconocidos o ininteligibles y citas imposibles de verificar, dejando espacios para las proyecciones y construcciones imaginarias de cada lector, y de sí mismo: acotando el espacio regido por la lógica, cartografiando los límites de lo conocido y lo desconocido. Forzando un ejercicio necesario de la memoria, de recordarse a sí mismo para no ser blanco de deducciones incorrectas o proyecciones, para liberarse poco a poco, con cuidado, de las prisiones que crea la mente, en vez de salir de una vez al precio de la disociación, la locura, la fragmentación, y luego, como resultado, el error, la violencia del pensamiento. Quizás para lograr así, paso a paso, no el silencio inmediato, absoluto, sino a lo menos espacios de silencio.

Dos poemas de Juan Luis Martínez

 

LA DESAPARICIÓN DE UNA FAMILIA

(poema)

 

  1. Antes que su hija de 5 años

se extraviara entre el comedor y la cocina,

él le había advertido: “-Esta casa no es grande ni pequeña,

pero al menor descuido se borrarán las señales de ruta

y de esta vida al fin, habrás perdido toda esperanza”.

 

  1. Antes que su hijo de 10 años se extraviara

entre la sala de baño y el cuarto de los juguetes,

él le había advertido: “-Esta, la casa en que vives,

no es ancha ni delgada: sólo delgada como un cabello

y ancha tal vez como la aurora,

pero al menor descuido olvidarás las señales de ruta

y de esta vida al fin, habrás perdido toda esperanza”.

 

  1. Antes que “Musch” y “Gurba”, los gatos de la casa,

desaparecieran en el living

entre unos almohadones y un Buddha de porcelana,

él les había advertido:

“-Esta casa que hemos compartido durante tantos años

es bajita como el suelo y tan alta o más que el cielo,

pero, estad vigilantes

porque al menor descuido confundiréis las señales de ruta

y de esta vida al fin, habréis perdido toda esperanza”.

 

  1. Antes que “Sogol”, su pequeño fox-terrier, desapareciera

en el séptimo peldaño de la escalera hacia el 2º piso,

él le había dicho: “-Cuidado viejo camarada mío,

por las ventanas de esta casa entra el tiempo,

por las puertas sale el espacio;

al menor descuido ya no escucharás las señales de ruta

y de esta vida al fin, habrás perdido toda esperanza”.

 

  1. Ese último día, antes que él mismo se extraviara

entre el desayuno y la hora del té,

advirtió para sus adentros:

“-Ahora que el tiempo se ha muerto

y el espacio agoniza en la cama de mi mujer,

desearía decir a los próximos que vienen,

que en esta casa miserable

nunca hubo ruta ni señal alguna

y de esta vida al fin, he perdido toda esperanza”.

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