En el ejemplo anterior estábamos mirando la posición natal de Plutón y la Luna. También debemos considerar los Nodos Lunares. Los Nodos Lunares se correlacionan directamente con la evolución de la personalidad, ego, autoimagen – la Luna natal. El Nodo Sur es un símbolo directo del pasado, y los arquetipos de la Casa y Signo en que se encuentra el Nodo Sur en la carta natal, representan los tipos de ego que el Alma creó en sus vidas anteriores, en función de los deseos de fondo existentes en el Alma – Plutón. De nuevo, Plutón – el Alma – es la base de la que emanan todos los demás planetas o funciones psicológicas. El Plutón natal crea la Luna natal, o sea, el Alma crea un ego. Plutón crea los Nodos, Plutón es el impulso evolutivo del Alma que pone en movimiento y determina todas sus experiencias desde un punto de vista subjetivo.

El Nodo Sur refleja los tipos de experiencias a través de los cuales el Alma, en sus vidas anteriores, constituía subjetividad y definía su sentido personal de ser una individualidad separada. Por ejemplo, si el Nodo Sur está en la Casa I, podemos estar viendo a un individuo que ha necesitado ser fundamentalmente independiente y libre para iniciar una serie de experiencias de todo tipo, y que no ha aceptado ser limitado o controlado por factores externos o por otras personas. Estos individuos tienen un intenso sentimiento instintivo de tener algo especial que descubrir o actualizar, algo fuera de lo común. Estas dinámicas ocurren debido a que el individuo que nace con el Nodo Sur en la Casa I está iniciando un ciclo evolutivo nuevo, ya sea en esta vida o hace algunas pocas vidas anteriores recientes. Debido a que se trata de un ciclo nuevo de desarrollo evolutivo, el individuo no puede conocer de antemano la dirección o el sentido del ciclo: el sentido de aprendizaje que está en curso, la dirección que hay que seguir, serán descubiertas progresivamente a través de la experiencia, e inicialmente es necesario simplemente seguir los impulsos instintivos de exploración y aprender a través de prueba y error. Es por eso que el individuo ha necesitado ser libre para experimentar en distintas direcciones que dicten sus instintos momento a momento.

La experiencia del Nodo Sur en la Casa I será distinta por supuesto dependiendo del Signo en que se encuentre: por ejemplo, no será igual si ese Nodo Sur está en Aries, en Libra, en Cáncer o en Capricornio.  En cada caso, el arquetipo de la Casa I estará condicionado por el arquetipo del Signo, Aries, Libra, Cáncer, etc. También veremos que la experiencia del Nodo Sur, ie. los tipos de deseos/dinámicas que están reflejados en el Nodo Sur en la Casa I, serán distintas según dónde se encuentra el planeta regente de ese Nodo Sur. Otra vez, el regente del Nodo Sur en su posición en la carta natal por Casa, Signo, y aspectos con otros planetas, y las Casas y Signos donde están esos otros planetas, han sido usados para promover el avance en las intenciones evolutivas de ese Nodo Sur, y de Plutón.

El punto que quería ilustrar es este: el Nodo Sur depende en primer lugar de Plutón. Para ejemplificar y demostrar esto, comparemos brevemente la experiencia del Nodo Sur en la Casa I según si Plutón natal está en la Casa XI, o en la Casa X. Con Plutón en la Casa XI, estamos viendo a un individuo que durante una serie de vidas ha deseado liberarse de los factores de condicionamiento provenientes de la sociedad o la cultura, a fin de descubrir quién es en sí mismo, su naturaleza original y única. Por supuesto que la forma en que esto ocurrirá será dependiente del nivel evolutivo del individuo, la etapa y subetapa evolutiva natural en la que se encuentra, lo cual debe determinarse a través de observación desapegada de la realidad de la persona. Si alguien necesita estudiar previamente cuáles son las etapas y subetapas evolutivas naturales, le sugiero que lea este artículo de Jeff Green ‘La Esencia de la Astrología Evolutiva’, en este link: http://schoolofevolutionaryastrology.com/school/espanol/la-esencia-de-la-astrologia-evolutiva)
Para efectos de simplicidad, sin embargo, aquí estaré hablando de formas más generales, aplicables a muchos casos.

Plutón en la Casa XI refleja a un individuo que ha estado deviniendo minoritario respecto a la sociedad de nacimiento. Es a través de un devenir minoritario que el individuo se individua, y crea un sentido de identidad que es independiente de las asociaciones mayoritarias de identidad y pertenencia a la sociedad. Hay tres respuestas arquetípicas que son posibles con Plutón en la Casa XI. Algunos individuos han estado deviniendo una minoría a través de formar asociaciones de identidad con otros individuos y grupos minoritarios, separándose así de la corriente principal de la sociedad. A través de dinámicas de amistad y de pertenencia a grupos, estos individuos se atraen entre sí por una intensa vibración de ser ‘diferentes’ y se estimulan y apoyan mutuamente en el proceso de diferenciarse de la sociedad mayor. La misma dinámica sigue operativa cuando estos individuos, luego, se diferencian ahora del grupo que antes respaldó su liberación, y gravitan hacia otros grupos e individuos que representan un nuevo aspecto de la propia identidad en descubrimiento, y una nueva diferencia por la que seguir deviniendo minoría, hasta devenir finalmente un ‘grupo de uno’. Debido a que estos individuos han pasado una serie de vidas, y a veces muchas vidas, diferenciándose del consenso, tienen el sentimiento interior de no calzar en el sistema, de ser diferentes, y gravitan grupalmente hacia los márgenes de la sociedad, y abrazan ideales de transformación y mejoramiento de la sociedad, o filosofías revolucionarias, anarquistas o utópicas que encarnan anhelos y necesidades sociales urgentes e ideales humanitarios.

En algunos casos, la dependencia compulsiva a tener que pertenecer a un grupo, que respalde el sentido de tener individualidad distinta de la normalidad del consenso, se ha constituido ya en el pasado en una limitación para el crecimiento o evolución del individuo.

Otra respuesta posible con Plutón en la Casa XI es la de un individuo que también está deviniendo minoría respecto al todo social, pero que es tal la intensidad de su vibración de no calzar o de ser diferente, que no crea alianza ni pertenencia a ningún grupo. Encerrado y aislado, contempla el mundo y la sociedad en términos de su propia individualidad, ajeno a participar en las formas y rituales compartidos por otros, y arroja sus bombas atómicas de desprecio, sarcasmo y criticismo sobre todo lo que percibe como falso y artificial, burgués, etc. Puede frecuentar e incluso abrazar ideas similares a los individuos con Plutón en la Casa XI del primer tipo, pero en este caso ello no genera dinámicas de pertenencia a grupos, sino pensadores solitarios, independientes, radicales y totalmente iconoclastas. En algunos casos, el devenir minoritario de estos individuos se ve demorado por la necesidad compulsiva de mantenerse alienado de la interacción como medio para preservar el sentido de ser individual. En otras palabras, la ausencia prácticamente total de interacción humana significativa puede crear una dificultad para la misma individuación.

En ambos tipos de respuestas, la necesidad de rebelión o de liberación respecto a la normalidad social, puede haberse constituido en una limitación para el avance evolutivo. Estos individuos necesitan, a fin de poder continuar liberándose de los factores condicionantes, aplicar su individualidad, usarla, de formas creativas para crear una vida que refleje esa individualidad única que ya han obtenido, en ese punto evolutivo. Sólo a través de la auto-actualización creativa simbolizada en la polaridad de Plutón en la Casa V, independiente de filiaciones o asociaciones de identidad grupales estos individuos podrán descubrir nuevos niveles de sí mismos, y continuar su liberación en curso. Estos individuos necesitan aplicar su individualidad y sus capacidades únicas en su propia vida en vez tener que de seguir enfocados compulsivamente en liberarse o rebelarse contra la sociedad.

Muchos de estos individuos nacen en esta vida con algún talento o talentos o alguna forma  de genialidad que son resultado del proceso de individuación, debido al inmenso desarrollo de conexiones neuronales que se han creado para respaldar a nivel de la corteza, y de conexiones corticales con zonas del cerebro límbico, procesos de identidad en asociaciones grupales y colectivas y la complejidad de sistemas de ideas y filosofías progresivamente transculturales, que han sido elaboradas y han sido muchas veces un medio para obtener, crecientemente, una mirada única sobre el mundo.

Un tercer tipo de respuesta a Plutón en la Casa XI corresponde a individuos que también son una minoría dentro de lo social, pero una minoría conservadora y más conservadora todavía, que intenta establecer o rescatar alguna filosofía o forma de vida proveniente del pasado, y vivir de acuerdo con ella. Tal como las dos formas anteriores de respuesta están orientadas al futuro, este tercer tipo está orientado al pasado.

En el ejemplo que estamos analizando con el Nodo Sur de la Luna en la Casa I, y Plutón en la Casa XI, estamos viendo a un Alma que a fin de avanzar en sus deseos evolutivos de fondo de liberación y rebelión, ha necesitado ser fundamentalmente independiente y libre para seguir sus impulsos instintivos de descubrimiento y exploración, en todo tipo de direcciones que el individuo ha sentido conducentes a actualizar esos deseos de liberación, sin aceptar restricciones de ningún tipo. Muchas veces una dinámica potencial de rabia contra el sistema, o contra cualquier factor condicionante percibido por el individuo, estará intensificada con el Nodo Sur en la Casa I. Algunos de estos individuos reflejarán claramente el segundo tipo de respuesta a las intenciones evolutivas de liberación de Plutón en la Casa XI: individuos que se están individuando o deviniendo minoría de forma solitaria, y que en cierta manera se constituyen como un ´grupo de uno’ desde el comienzo de la individuación. Por contraste, si Plutón estuviera en la Casa XI en Libra, y el Nodo Sur en la Casa VII, estaríamos probablemente ante in individuo que se ha estado individuando a través de dinámicas de pertenencia grupal. Esto estaría confirmado en otros símbolos de la carta natal. Por ejemplo, si el regente de la Casa II – la cual se correlaciona con los valores de fondo del individuo, que reflejan cómo se relaciona consigo mismo – estuviera también en la Casa XI, estaríamos confirmando que el individuo se relaciona consigo mismo y define sus propios valores, a través de dinámicas grupales. Ese individuo reflejaría las dinámicas típicas del primer tipo de respuesta al mandato individuatorio de Plutón en la Casa XI. Por otro lado, si un planeta como Urano estuviera en cuadratura al eje de los Nodos, de la Casa I a la Casa VII, o viceversa, estaríamos ante un individuo que ha operado alternadamente de las dos formas, durante una serie de vidas, de maneras que no están resueltas, y que crean en la vida presente una dificultad para avanzar. Esto es lo que se llama en la AE una situación evolutiva de ‘pasos saltados’, donde el planeta en cuadratura a los Nodos Lunares ha creado complicaciones en el curso evolutivo, por las cuales el individuo encuentra dificultades sobre como avanzar, o en definir qué es lo que constituye el futuro que interiormente desea abrazar. Si ese Urano en cuadratura a los Nodos estuviera en la Casa X, los pasos saltados habrían sido creados a través de dinámicas relativas al liderazgo y la identificación con un rol social, y por intensas crisis y traumas conectados con los deseos de revolucionar la sociedad. Si el Urano estuviera en la Casa IV, el impacto de la cuadratura nodal estaría basado en una intensa inseguridad emocional resultado de experiencias creadas a través de estos tipos de dinámicas, y la remoción en vidas anteriores de aquello que representaba seguridad emocional para la persona.

En algunos casos, el individuo del ejemplo con Plutón en la Casa XI y el Nodo Sur en la Casa I, serán individuos que en función de su individualidad lograda, o de sus dinámicas de pertenencia grupal, han asumido roles de liderazgo respecto a grupos y minorías dentro de la sociedad, y grupos que deseen cambiar el status quo. Algunas veces las dinámicas de liderazgo estarán conectadas con las dinámicas de rabia, o se conecta con grupos o individuos que no sólo quieren cambiar o evolucionar la sociedad, sino que pueden desear destruirla, o destruirse a sí mismos en el proceso. Eso estaría indicado en el caso individual en la signatura natal respectiva, por ejemplo, que pasa si también Urano está en la Casa I, o Marte está en la Casa XI o en la Casa VIII o forma un aspecto tenso con Plutón, Urano, o Saturno, o los Nodos Lunares, etc. O qué pasaría si el Plutón de la Casa XI estuviera en Virgo, con el Nodo Sur en la Casa I en Escorpio, Nodo Sur que estaría a su vez regido por el mismo Plutón de la Casa XI. Podríamos estar viendo a un individuo que interiormente se encuentra en un estado de crisis, basado en el nivel de confrontación con el sistema en una serie reciente de vidas. En muchos casos con estos símbolos pueden existir traumas de vidas anteriores y dolorosas experiencias de pérdida personal, o muertes de individuos o grupos, en la confrontación con los poderes del mundo. Normalmente, el nivel traumático de la experiencia y la existencia de PTS no resuelto de vidas anteriores, estarán respaldado por otros símbolos de la carta, especialmente en el arquetipo total de Urano, la Casa XI, Acuario. También existiría, sobre todo a partir de finales de la segunda subetapa de la individuación, trauma basado en traición emocional y shock relativo al descubrimiento o exposición de motivos de grupos, individuos o líderes, en el devenir de procesos de cambio social. Por ejemplo, a través de grupos rebeldes que han luchado por llegar al poder, o que lo han conseguido, y que luego han replicado dinámicas fascistas, autoritarias, o militaristas, propias del consenso social. En algunos casos, con el Plutón de la Casa XI estando en Virgo, con el Nodo Sur en la Casa I en Escorpio, el individuo estará iniciando un ciclo en el cual ha necesitado generar un nuevo nivel de penetración psicológica, a fin de comprender, objetivamente, las dinámicas, motivaciones o agendas de otras personas, y las suyas propias. Algunos de esos individuos manifestarán no sólo criticismo hacia la sociedad, sino también desconfianza y sarcasmo respecto a las ideas de cambio social, las posibilidades de implementarlas, o las personas que desean hacerlo. En fin, pueden haber muchas variaciones individuales posibles, que estarán sin embargo comprendidas dentro de los arquetipos de fondo de la Casa XI y la Casa I. La posición del regente del Nodo Sur, los planetas que formen aspecto a los Nodos Lunares, a sus regentes, y a Plutón, permitirán conocer cuál es el caso, dentro de las distintas posibilidades arquetípicas, y determinar detalles individuales.

En comparación veamos el caso de un individuo con el Nodo Sur en la Casa I y Plutón situado ahora en la Casa X. Cuando Plutón está en la Casa X, se trata de un Alma que ha deseado, dentro de una serie de vidas relativamente recientes, establecer un sentido de autoridad en el contexto de su sociedad de nacimiento. Pueden existir distintas razones por las que eso ha ocurrido. El punto es que estos individuos han necesitado aportar e integrarse de alguna manera en la sociedad de nacimiento, e implementar sus intenciones evolutivas a través de dinámicas o estructuras sociales. Por ello, han debido tomar en cuenta las formas de ser de la sociedad, a fin de poder implementar su propósito en términos sociales. De ciertas formas, han aceptado ser condicionados por los parámetros y formas de ser de la sociedad. Por esta razón, muchos de los individuos con Plutón en la Casa X nacen a través de familias en las que sus necesidades naturales no son correctamente identificadas y atendidas, y que, por el contrario, representan para el niño los valores y formas de ser del consenso social, que son la base de expectativas, exigencias, morales del consenso y juicios basados en esas morales, que han existido en la niñez. Muchas veces alguno de los padres, más frecuentemente el padre, ha estado ausente o ha sido emocionalmente no-disponible o no-funcional, o ha sido represivo, exigente, autoritario, disciplinario o castigador.  De distintas maneras, el entorno temprano y la niñez han sido poco acogedores o nutritivos a nivel emocional para el niño. En algunos casos menos frecuentes, uno de los padres sí pose la capacidad de comprender las necesidades emocionales y evolutivas del niño y tiene un impacto favorable en su desarrollo. En la generalidad de los casos, el niño se ha sentido fundamentalmente inseguro a nivel emocional-Plutón- y esta inseguridad ha sido reprimida o suprimida-Casa X. Muchas veces son individuos que han debido madurar prematuramente, ´viejos chicos’ que tienen una apariencia de madurez pero que sólo son niños que no pudieron ser niños en cierto grado debido a la naturaleza del entorno elegido para nacer. Estos individuos han elegido tomar en cuenta los valores sociales como requisito para establecer socialmente su propósito de Alma, y a fin de empaparse de ese tipo de realidad han nacido a través de esos tipos de familias. La inseguridad emocional que ha sido reprimida o suprimida, se traduce en la proyección de seguridad emocional en la naturaleza del rol social del individuo, y la naturaleza de su carrera, status, prestigio, liderazgo, o autoridad que representa desde un punto de vista social. De nuevo, incluso cuando se trata de personas en una condición evolutiva individuada, insertarse en la sociedad para establecer su propósito has sido necesario desde un punto del Alma. Estos individuos están aprendiendo lecciones de responsabilidad por las propias acciones. Han descubierto o están descubriendo que pueden tener un grado de ‘control’ sobre su realidad personal, en vez de estar a merced de fuerzas externas – sociales – o internas – emocionales. Han descubierto o están descubriendo que la realidad que crean es resultado de sus propias acciones. Están desarrollando una psicología de responsabilidad y determinación. Algunos individuos con Plutón en la Casa X no han aprendido esas lecciones todavía, y están en vías de aprenderlas. Debido a la intención de establecer sus intenciones evolutivas en el contexto de la sociedad, estos individuos han necesitado tomar sobre sí mucho de las formas de ser del consenso de la sociedad patriarcal, y esto ha limitado o condicionado la forma en que crean su propia realidad, sus parámetros, y el acceso a, o contacto con la realidad interior del individuo que esa orientación a la realidad y esos parámetros permiten. Estos individuos han proyectado su sentido de seguridad emocional y psicológica en la naturaleza del rol social que desean cumplir o cumplen, o en poseer liderazgo, prestigio o autoridad ratificados por la sociedad de nacimiento, y ello se ha traducido en hacer las cosas de las maneras propias del consenso social. Así, muchos han seguido el lema ‘donde fueres, haz lo que vieres’, o han creado racionalizaciones para justificar sus deseos y las formas de obtenerlos, del tipo ‘si todos lo hacen por qué yo no’, o ‘si yo no lo hago, alguien más lo hará’, o ‘usaré las formas disponibles en la sociedad para llegar a la sociedad con algo distinto’. Debido a que muchos de estos individuos han estado expuestos a dinámicas de autoritarismo, pueden también desarrollar una orientación autoritaria.

El punto de polaridad de Plutón en la Casa IV representa el próximo paso evolutivo que estos individuos quieren dar en la vida actual. Simboliza la necesidad de crear una auto-imagen que no dependa del rol social, o de la posición, prestigio o autoridad que hayan alcanzado o deseen lograr. Ello demanda una progresiva integración del cuerpo emocional, a través de comprender desde lo biográfico de qué maneras su orientación dominante hacia su carrera o rol ha sido moldeada por el impacto de factores parentales o sociales, contrarias a su propia naturaleza emocional. Debido a que estos individuos muchas veces han tenido que ‘bancársela’ y asumir las limitaciones, o el impacto de juicios basados en morales del consenso impuestas por el medio parental o social, en función de poder lograr sus metas o ambiciones, necesitan encontrar dentro de si quienes son en realidad, y comprender por qué han asumido ese tipo de condiciones, a fin de levantar la carga de represión emocional que eso ha creado y poder verse a sí mismos de formas nuevas. La Casa X se correlaciona con el fenómeno de la culpa, tanto la culpa que se origina en trasgresiones de ley natural, como la culpa inducida a través de morales artificiales. Por eso, muchos individuos con Plutón en la Casa X tienen sentimientos de culpabilidad subconscientes basados en el impacto de juicios y morales del consenso social, o que se originan en sus propias decisiones y su orientación a crear su propia realidad. Por su parte, los sentimientos de culpabilidad han sido reprimidos o suprimidos, y continúan interiormente condicionando la realidad de la persona y su autoimagen.

Estos individuos desean aprender que la seguridad emocional que han proyectado en su rol o carrera, etc., es en realidad interior al Alma, y que cualquier fuente externa de seguridad emocional proyectada puede ser removida. A través de integrar progresivamente el cuerpo emocional y generar una autoimagen que no depende de esos factores externos, la orientación a la carrera también cambiará. Progresivamente se orientarán a la carrera o rol social de maneras que sean reflejo de su propia naturaleza, en vez de ser un reflejo de las formas de ser de la sociedad. Así, lograrán grados crecientes de responsabilidad por sus decisiones, y por la realidad que esas decisiones crean.

El Signo en que se encuentra Plutón en la Casa X condicionará estas dinámicas arquetípicas. Si Plutón está en Virgo, han existido deseos de contribuir a través de un rol social y las estructuras sociales a mejorar o a sanar la sociedad de nacimiento. Han desarrollado un sentido crítico sobre la sociedad, y muchos han experimentado enjuiciamiento, criticismo de naturaleza injusta, o niveles de persecución o de exclusión social que en algunos casos han sido extremadamente intensos, hasta el punto de crear dinámicas de futilidad, es decir, el sentimiento de que no vale la pena hacer el esfuerzo. Debido a que la Casa X se correlaciona con el fenómeno de la culpa, y Virgo se correlaciona con el masoquismo, la vida interior de estos individuos puede estar plagada de sentimientos de culpabilidad, inferioridad, o culpa con deseos subconscientes de expiación. Esto se manifestará en algunos a través de un permeante sarcasmo. Algunos de esos individuos no sólo han sido enjuiciados o castigados cuando niños, sino que también han sido ridiculizados o expuestos a mofa (Urano es la octava superior de Mercurio) y como resultado tienen intensos sentimientos de inadecuación y vergüenza.

Si Plutón estuviera en Libra, podemos observar a un individuo cuyos patrones de relación con otras personas y consigo mismo han sido condicionados o moldeados por el impacto de las formas de ser dominantes en la sociedad. Estos individuos han deseado aprender a dar a los demás en un contexto social, y a recibir de vuelta de la sociedad. Han existido desequilibrios o extremos– Libra – en las dinámicas de dar y recibir, que en algunos casos pueden ir desde dinámicas de sólo dar, a dinámicas de sólo recibir o sólo tomar para sí. Algunos individuos con Plutón en la Casa X en Libra desearán sólo relacionarse con otras personas que respalden su sentido de autoridad o liderazgo, y esta situación sienta las bases para dinámicas de manipulación en uno u otro sentido. Esto se basa en que estos individuos dependen emocional y psicológicamente de que su autoridad sea ratificada y valorada por otros. Así, algunos usarán a otras personas para promover sus avances sociales, o serán usados por otros de la misma forma. Esto sin duda representa una limitación para los patrones de relación y para la carrera o función social deseada. Libra se correlaciona con la persona o máscara social. Esto se basa en que es en este arquetipo zodiacal que se inicia el proceso de socialización de la conciencia a través de integrarse o relacionarse con otros como un igual. Por ello, algunos individuos con Plutón en la Casa X en Libra se han enfocado en crear una máscara, una apariencia de autoridad. En función de sus ambiciones – las cuales, desde un punto de vista arquetípico, son legítimas en su raíz – han deseado o necesitado ser vistos como una autoridad, o han deseado figurar o ser vistos por otros – Libra. Por ejemplo, a fin de promover su carrera o sus ambiciones, alguien con estos símbolos puede querer asociarse con otros cuya autoridad se encuentre ratificada socialmente, o dirigir sus esfuerzos a emplear los medios sociales para posicionarse, en vez de dirigir sus esfuerzos a desarrollar sus capacidades. En algunos casos esto puede alcanzar grados extremos, y poner al individuo en una posición de aparente autoridad que no tiene sustento real.  A la vez, otros pueden hacer lo mismo con el individuo, y aprovechar sus capacidades, trabajo, y determinación, en función de sus propias ambiciones o agendas, de maneras manipulativas.

En términos generales, con Plutón en la Casa X, y el Nodo Sur de la Luna en la Casa I, muchas veces estaremos viendo a un individuo que ha deseado avanzar muy rápido en su carrera o en sus deseos de posicionarse socialmente o ganar prestigio o autoridad reconocibles. Estos individuos pueden ser tremendamente ambiciosos, y realizar evaluaciones apresuradas sobre las formas indicadas de avanzar. Muchos individuos no aceptarán verse limitados en sus avances por normas o convenciones naturales o sociales, o ni siquiera por los acuerdos que ellos forman con otros. Sentirán rabia e instintivamente desearán vencer o superar cualquier obstáculo que sientan que se pone en su camino, incluyendo a veces sus propios compromisos con otros. La naturaleza instintiva de estos individuos – Casa I – ha sido impactada, de formas muy intensas en algunos casos, por factores de condicionamiento familiar o social, y puede existir una intensa rabia reprimida o distorsionada. En algunos casos existirá derechamente una gravitación a conductas antisociales, sociopáticas, o mafiosas. Debido a la intensidad de los deseos de ir tras sus propias ambiciones, estos individuos pueden incurrir en dinámicas de corrupción o ilegalidad en grados relativos. En la generalidad de los casos, existirá una orientación auto-centrada, con un sentido marcado de importancia personal a nivel del ego ligada a las propias ambiciones. No estarán dispuestos a ´perder tiempo’ en escuchar a otras personas, y muchas veces ‘pisarán los pies’ o las cabezas de otros, quienes sentirán que no han sido tomados en cuenta.

Con el Nodo Sur estando en la Casa I, y Plutón en la Casa X – arquetipos cardinales – existe la intención evolutiva de orientarse a la carrera de una forma ‘nueva’, y sin embargo, debido al impacto de factores condicionantes de naturaleza social, existe el riesgo de desviarse del necesario proceso de descubrimiento que conduzca a actualizar esos deseos de la forma intentada por el Alma, y sólo reproducir los modelos sociales.  De nuevo, la Casa X se correlaciona con lo que se llama responsabilidad. También se correlaciona con lo que se llama madurez, maduración, y con el fenómeno de la temporalidad. Debido a que la Casa I, casa natural de Marte, que naturalmente desea avanzar rápido, muchos de estos individuos no se toman el tiempo necesario para crecer, madurar, y abrazar el tipo de rol que desean con la suficiente seriedad. Debido a que existe una cuadratura natural entre la Casa X y la Casa I, existe un conflicto potencial entre las propias ambiciones, y la responsabilidad que es necesaria para lograr lo que realmente quieren, lo cual acentúa el riesgo de nuevamente hacer las cosas de formas que reflejan las maneras de su sociedad natal. Algunos de estos individuos desearán posicionarse rápidamente, y orientarse en sus ambiciones hacia el segmento social con mayor poder económico, en vez de tener una orientación a servir a necesidades sociales reales. Existen muchas variaciones, y los tipos de respuesta que han existido a estos arquetipos, las dinámicas resultantes, y el tipo de realidad que estas han creado, específicas de cada persona, estarán en cada caso reflejas en detalle en la carta natal. Por ejemplo, si Plutón en la Casa X forma de hecho una cuadratura con el eje de los Nodos con el Nodo Sur en la Casa I y el Nodo Norte en la Casa VII, estaremos viendo a un individuo que en vidas anteriores ya ha creado complicaciones en su propia evolución, ‘pasos saltados’ evolutivos, a través de estas dinámicas, las cuales no se encuentran resueltas al nacer en esta vida. Los pasos saltados evolutivos han sido creados a través de las dinámicas antes descritas. Supongamos que Plutón se encuentra en Libra. Algunos de estos individuos se han orientado en el pasado a dar a la sociedad y para hacerlo han conseguido establecer un tipo de rol o un sentido de autoridad, liderazgo o prestigio. Las formas de dar han sido dependientes de estos. Los pasos saltados han sido creados a través de no saber dar a otros lo que en realidad necesitan, debido a la naturaleza del rol o de los factores sociales que condicionaban el dar. En algunos casos los individuos sólo han dado, sin recibir a cambio, o al contrario, sólo han recibido, sin realmente dar. O han existido extremos en un sentido u otro. En algunos casos, han existido caídas desde posiciones de autoridad, lo cual ha sido consecuencia de factores kármicos basados en el mal uso de la posición, liderazgo o aparente autoridad, o ha sido dictada evolutivamente debido al nivel de apego a esas dinámicas, y la necesidad de evolucionar más allá de ellas. Existirá rabia emocional reprimida o suprimida, que en último análisis, desde el punto de vista del Alma, se basa en que el individuo aún está aprendiendo a hacerse responsable de la realidad que crea. De nuevo, las variaciones de cada caso estarán reflejadas en la carta natal individual, respecto a la realidad observada en cada caso

(continuará … )

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