Quiero compartir con ustedes estas ideas de AE sobre la función evolutiva de los errores. Pocos comprenden cabalmente el poder del error. El error abre insospechadas posibilidades de aprendizaje, en devenires que en principio siempre parecerán desviaciones respecto a lo planeado o lo esperado. Los errores manifiestan en realidad una capacidad casi ilimitada del Alma para imaginar variaciones, pliegues en la superficie de las cosas, en los que proyectar cualquier contenido que se quiera, y así volverlo real en grados relativos. Como un simple ejemplo de lo que digo, un hombre recibe por error el aviso de que morirá, y esto acelera una serie de procesos de su vida, lo que no estaba ocurriendo ni ocurriría sin la idea de la muerte. O alguien evalúa o juzga mal a alguien, por error, y esto promueve o crea una serie de direcciones, en las vidas de ambas personas, y aprendizajes que de otro modo no habrían tenido lugar. O alguien recibe información equivocada sobre como llegar a algún lugar, y el nuevo curso creado por el error le permite descubrir algo valioso. Por supuesto, todos sabemos que esas son cosas que ocurren todo el tiempo.

La casi ilimitada capacidad para errar o equivocarse se correlaciona con el arquetipo de Mercurio, Géminis y Virgo. Cuando miramos a Mercurio en la carta natal, podemos entender la naturaleza de los tipos de errores que cualquier persona puede haber elegido crear, y las razones o intenciones para ello.

Por ejemplo, supongamos a alguien con Mercurio en la Casa XI en Géminis con Virgo en la cúspide de la Casa II, regido por ese Mercurio de la Casa XI. Esto podría correlacionarse en algunos casos, con un individuo que por distintas razones y por diversas vías, ha estado recibiendo información – Mercurio – sobre sí mismo, su forma de ser, etc., proveniente de todo tipo de fuentes de su sociedad de nacimiento. Esos tipos de información han servido de base para que el individuo cree ciertos tipos de ideas o de pensamientos que el individuo tiene. En algunos casos, el individuo se ha sentido, por dentro, fundamentalmente diferente de la naturaleza de esas ideas, o las ha experimentado o recibido también por la vía de proyecciones – Casa XI – provenientes de otros individuos, amigos, o todo tipo de grupos, o ha recibido información errónea a través de esos medios o de cosas como libros, revistas o la web – Mercurio en Géminis en la Casa XI. Con Virgo en la Casa II regido por ese Mercurio de la Casa XI, algunos individuos han deseado aplicar esos tipos de información a sí mismos, y han creado, por esa vía, complicaciones en sus patrones de relación consigo mismos – Casa II. En palabras muy simples, se han sentido mal – Casa II –  sostenidamente, al aplicar a sí mismos esos tipos de información errónea, o al tomar hacia dentro de sí – Casa II – la naturaleza de esas proyecciones – Casa XI – o de criticismo injusto proveniente de grupos, sectores de la sociedad o de corrientes de opinión del tipo que sean.

En este simple ejemplo podría estar en juego una intención evolutiva de diferenciación o individuación, en esa persona, respecto a la naturaleza de esas opiniones o informaciones provenientes de lo social. El individuo estará aprendiendo a ser objetivo consigo mismo, a objetivarse – Casa XI – en su diferencia – Mercurio – respecto a los diferentes puntos de vista a que estado expuesto que no lo reflejan, a fin de poder profundizar en la relación consigo mismo – Casa II – de manera de poder saber objetivamente quien es y quien no es y cuál es su verdadero valor, y sanar patrones de relación consigo mismo.  A través de la intensidad o el stress potenciales a nivel del sistema nervioso – Mercurio en Géminis en la Casa XI – debido a que individuo ha elegido tomar tanta información externa de naturaleza errónea , el individuo creará potenciales crisis – Virgo – en cómo se siente, lo cual inducirá la necesaria objetivación y permitirá que el individuo se oriente escucharse más a sí mismo  – Casa II – para buscar dentro de sí respuestas a sus propias preguntas – Mercurio. En algunos casos, el individuo estará descubriendo interiormente la realidad del amor – una correlación de la Casa II es el chakra del corazón, y la Casa II, Casa de Venus, se correlaciona con el sentimiento – que existe en su interior a pesar de las proyecciones. En otros casos con esos mismos símbolos será el propio individuo quien estará proyectando en otros su propia realidad interior, creada en su auto-relación a través de sus propios pensamientos, mediante el propio sistema nervioso del Alma – Mercurio en la Casa XI regente de la Casa II, o directamente su propio auto-criticismo, en formas críticas hacia otras personas. A la larga, el individuo deberá descubrir la naturaleza de sus proyecciones erróneas, y esto servirá como medio para acelerar su propia individuación y la profundización de su vida interior, a través de la experiencia de crisis o traumas producto de estas dinámicas, y los deseos de sanar o reparar una vez que las proyecciones hayan sido analizadas – Mercurio. En el medio, habrá todo tipo de devenires no sólo cognitivos o intelectuales, sino fundamentalmente emocionales. Para saber cuál es el caso, hay que analizar no sólo el arquetipo de Mercurio en detalle, incluyendo los Nodos de Mercurio y sus regentes, la naturaleza de la Casa III y la Casa VI, sus regentes, y aspectos a estos, etc., sino también la carta natal en su totalidad, y específicamente el Eje Evolutivo Principal en la terminología de la AE: Plutón, los Nodos Lunares, sus regentes, etc. Esto permite comprender en cada caso, en forma detallada, la naturaleza de tipos de errores que cualquier Alma o persona puede haber necesitado crear, por qué y para qué.

Estas son simples aplicaciones del arquetipo de Mercurio. Para quienes les gusta profundizar más, pueden saber, según revela la fuente inagotable de la AE, que esto es también aplicación de las conexiones interiores que existen entre Neptuno y Mercurio, a través de Urano. Estas conexiones están contempladas en Zodiaco natural si uno lo comprende correctamente.

Por ejemplo, no es casual que exista un trígono natural entre Acuario, regido por Urano, y Géminis, regido por Mercurio. Esto es entre otras cosas un reflejo de la tremenda capacidad de errar y de su potencial evolutivo de individuación o diferenciación – Acuario. O que a la vez, Urano forma una inconjunción con Virgo, reflejando la capacidad de los procesos de individuación de involucrar niveles de crisis, y traumas, a través de las presiones para conformarse provenientes del consenso social – el trígono de Virgo con Capricornio. Por su parte existe una cuadratura natural entre Piscis – regido por Neptuno – y Géminis, y una oposición de Piscis con Virgo. Esto refleja entre otras cosas las maneras en que es la imaginación infinita del Alma la que provee las bases de los errores de cualquier tipo que alguien puede crear, o los procesos de ilusión y desilusión que cualquier puede necesitar experimentar por todo tipo de razones que últimamente serán orientadas a la evolución cognitiva y emocional de la persona, o a cuál es el camino, los pasos, para avanzar en los deseos de conocer todo de todo, o el Todo.

Ahora, hay otras conexiones muy interesantes y tremendamente potentes, que se enseñan en la AE. Por ejemplo, cuántos de ustedes saben que los Nodos Planetarios de Neptuno, Sur y Norte, están en los Signos de Acuario y de Leo? Esto es así desde más o menos el sigo VIII dC. Estos Nodos están regidos por supuesto por Urano y por el Sol. El Nodo Sur en Acuario se correlaciona entre otras cosas con la forma en que la individuación y liberación respecto a los contenidos sociales, parte del inconsciente colectivo – Neptuno – es necesaria y previa en cierta forma , para que pueda ocurrir una evolución espiritual de la conciencia.
El Nodo Norte de Neptuno en Leo refleja, en su lado positivo, la intención del Alma de auto-actualizarse creativamente – Leo – en función de ser dirigido interiormente por el Espíritu, o por algo que refleje los más altos ideales que alguien puede tener como guía. En su lado negativo, y más frecuente, refleja la capacidad del Alma, los individuos, de crear ilusiones delirantes sobre sí mismos, sus capacidades, o su sentido de propósito o importancia personal a nivel egocéntrico, incluyendo dentro de esto la posibilidad de crear ilusiones o delirios egocéntricos de grandeza o intoxicaciones espirituales del ego. Cualquiera puede revisar donde está su Sol, y su Neptuno natales, y los Nodos de Neptuno en Acuario y Leo, y los aspectos que otros planetas hacen a estos, para ver esos tipos de dinámicas potenciales en su propia carta natal.

Dijimos que el Nodo Sur de Neptuno está en Acuario, regido por Urano.  La posición de Urano en la carta natal se correlaciona, entre muchas otras cosas, con las formas a través de las cuales el Alma intenta objetivarse a sí misma, liberándose de los factores condicionantes del consenso social. Por ejemplo, alguien con Urano en la Casa XII en Sagitario podría estar en un proceso evolutivo en el cual el Alma ha deseado liberarse de creencias y doctrinas que son parte del inconsciente colectivo de su sociedad de nacimiento, o han sido tomadas de otros tipos de sociedades en el pasado. La naturaleza de esas sociedades, y de esos factores condicionantes, estará reflejada en la carta natal en la naturaleza de la Casa X, Capricornio, y Saturno, etc.  La intención de liberación estará últimamente basada en los deseos del Alma de conocer, tener conocimiento actual, real, sobre la naturaleza de todo, y del Todo según el caso. Basado en esos deseos, un individuo con Urano en la Casa XII en Sagitario, puede por ejemplo reflejar a alguien cuya glándula pineal esté produciendo niveles aumentados de melatonina en su cerebro, que crearán estados ‘alterados’ de conciencia en los cuales los límites y definiciones normales de la realidad serán progresivamente disueltos a nivel perceptual y/o conceptual. En algunos casos, el temor subconsciente de perder el control a nivel del ego, que puede coexistir con los deseos de liberación y de entrega o inmersión, servirá de base para que el individuo intente recuperar sus definiciones preexistentes y sus creencias, a través de dinámicas de proyecciones masivas, o de tener que crear una serie de ilusiones y desilusiones a fin de avanzar en su individuación o liberación. Debido a situaciones de desilusión pre-existentes, por ejemplo,  el individuo puede tener interiormente una serie de estados emocionales combinados que se originan en esas experiencias de desilusión, incluyendo por ejemplo el temor a confiar por no querer experimentar desilusión nuevamente, el temor a ser víctima de su propia ingenuidad, o , junto a los deseos de conocer, una respuesta basada en querer preservar a toda costa una creencia o un supuesto, debido al dolor emocional basado en desilusiones. El individuo puede proyectar su propio sentimiento permeante de ser diferente en otros, y sentirse perseguido por otras personas a través de dinámicas que pueden tomar bastante tiempo en volverse conscientes. Cuál es el caso, de nuevo, podrá entenderse cada vez a través de considerar la carta natal completa, como antes dijimos.

Ahora bien, el punto que estoy indicando aquí es el siguiente: Los Nodos planetarios de Urano proveen mucha información sobre cómo están operando las dinámicas uranianas de objetivación e individuación en la vida de una persona, en función de las intenciones reflejas en el arquetipo de Neptuno, vía el Nodo Sur de Neptuno en Acuario que está regido por Urano. Y, los Nodos de Urano, desde el 1500 aC. app, están nada menos que en los Signos de Sagitario y de Géminis. El Nodo Norte de Urano en Géminis está por supuesto regido por Mercurio. De nuevo, tenemos que el Nodo Sur de Neptuno está en Acuario, regido por Urano – los Nodos de Neptuno operan ambos a la vez, Sur y Norte, por razones que sería largo explicar aquí- y a la vez, el Nodo Norte de Urano está en Géminis, regido en cada carta natal, por el Mercurio natal, el cual estará en algún Signo, en alguna Casa, formará aspectos con otros planetas, y regirá a Géminis y a Virgo en la carta natal donde sea que estos se encuentren, y tendrá también sus propios Nodos planetarios. Este entendimiento permite extraer realmente mucha, mucha información de la carta natal, específica para entender las preguntas de cualquier cliente, y de uno mismo, los tipos de información que el Alma busca, y los tipos de errores que Alma ha necesitado o necesita crear en función de los tipos de intenciones antes dichas, específicas en cada caso.

No se trata, en consecuencia, de no equivocarse. Eso simplemente no es posible. Hasta los grandes y verdaderos Maestros, guías espirituales de la humanidad, seres magnificentes, hasta ellos se equivocan, e incluso a veces se equivocan feo. Hay varios ejemplos. El punto es tratar de cometer errores lindos, errores con corazón, generosos y basados en los ideales más altos de cada uno, en vez de equivocarse por razones mezquinas, miedosas, o auto-interesadas. Y repetir los errores es también necesario, una y otra vez, a fin de volver más lindos los mismos errores, más amorosos y tiernos, y más fuertes a la vez, de manera que reflejen cada nueva vez mejor quien uno es. Hasta que en algún punto en la evolución de cada uno, pueda realmente equivocarse a propósito y de formas ‘perfectas’. Elijan bien sus errores, porque de ellos depende los caminos que van a crear.

Bendiciones, Gonzalo

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