Existen varias áreas en las que se destaca la Astrología Evolutiva de Jeffrey Wolf Green y profundiza en área no abordadas por otros paradigmas astrológicos. Una de estas áreas es la astrología de traumas, que está cubierta en detalle por la Astrología Evolutiva. Qué es un trauma? Podemos definirlo como un evento perturbador que tiene una intensidad tal que sobrepasa la capacidad adaptativa del individuo, sus respuestas normales, y su capacidad de funcionamiento normal, y que genera un estado de perturbación que se prolonga en el tiempo.  Los traumas son un fenómeno del arquetipo de Urano. Debido a que impiden el funcionamiento normal, y sin embargo, en este tipo de sociedad y de cultura las personas se ven forzadas a tener que funcionar debido a que no existe una comprensión de la naturaleza de la energía del trauma, y de cómo sanarla, los traumas son reprimidos-Saturno. De esta forma, los traumas quedan relegados al subconsciente o el inconsciente individuado en términos jungeanos-Urano.

Al ser reprimidos, los traumas quedan sin resolución. Esta energía perturbadora que ha sido reprimida genera interiormente diversos tipos de manifestaciones. Es lo que se conoce actualmente como síndrome de stress post traumático (PTSD). El origen de esta categoría diagnóstica es doble. Por una parte proviene del estudio que hizo Freud de las “neurosis de guerra”. Por otra parte, proviene del estudio de Janet sobre la “histeria displasia”. Una manifestación típica es el stress internalizado. Otra manifestación típica son las alteraciones y fluctuaciones en los niveles de  serotonina, en la transmisión normal del impulso nervioso, en los recubrimientos de mielina de las neuronas, y el impacto que esto tiene a nivel del estado de ánimo, en los procesos cognitivos, en la capacidad para el esfuerzo intelectual prolongado. Muchas veces la energía de los traumas sin resolver tiene manifestaciones en el sistema respiratorio. La energía del trauma genera distintos grados de desconexión  e interrupciones de las respuestas adaptativas normales del organismo, y crea una dificultad para vivir, y potencialmente un grado de fragmentación psicológica. Además de estas manifestaciones generales de los traumas, distintos tipos de traumas tienen manifestaciones específicas, a nivel físico, emocional, intelectual, y espiritual.

Desde un punto de vista de vidas pasadas, muchas personas tienen traumas de vidas pasadas sin resolver. Sin embargo, existen almas que están mucho más traumatizadas. Los traumas de vidas pasadas que al nacer se encuentran sin resolución crean la necesidad de repetir o revivir de alguna forma los eventos traumáticos. Esto se debe a que el Alma necesita liberarse-Urano- de esta energía perturbadora que está internalizada, y para ello necesita objetivarla-Urano. De esta forma existe la posibilidad de ver y comprender los factores causales que han creado la necesidad del trauma, y a la vez, de que el impacto del trauma sea abordado antes de ser reprimido otra vez, y esta energía  pueda sanarse. Esta necesidad de recreación es una razón por la cual reviste tanta importancia poder identificar la existencia de traumas no resueltos en la carta natal, a fin de poder abordar directamente su sanación. La carta natal, desde una perspectiva evolutiva, permite identificar la existencia de traumas no resueltos de que Alma tiene la intención de resolver en la vida presente, y comprender cuáles han sido los factores causales, y las dinámicas por las cuales el individuo ha necesitado crear este tipo de experiencias. Además, la carta natal indicará en cada caso cuáles son las formas más adecuadas para abordar, resolver, y sanar el impacto de este tipo de experiencias.

Los traumas se correlacionan con el arquetipo de Urano, Acuario, y la Casa XI. Esto se refiere a todos los tipos de traumas. Siempre que existan traumas no resueltos de vidas pasadas, esto estará reflejado a través del arquetipo de Acuario en la carta natal. En todos los casos. Ya sea porque la persona tendrá un stellium de planetas en Acuario, o en la Casa XI, o porque Urano, o el regente de la Casa XI, estarán formando una serie de muchos aspectos con otros planetas, o bien porque existe alguna configuración específica que involucra este arquetipo. Por ejemplo, si encontramos a Urano en conjunción al Nodo Sur, o en cuadratura a los Nodos, o conjunto al Nodo Norte, en el cien por ciento de los casos estamos hablando de un Alma nacida con traumas no resueltos de vidas pasadas, que tiene la intención  de resolver, recrear o revivir en la vida presente. Y esto se aplica tanto a los traumas individuales como a los traumas colectivos, como aquellos creados por cataclismos naturales, plagas, guerra o conmoción social.

Una vez que identificamos en la carta natal que se trata de una signatura de trauma, podemos establecer la existencia de distintos tipos de trauma. Los traumas a nivel físico van a manifestarse a través del arquetipo de Saturno. Los traumas a nivel mental, van a manifestarse  a través del arquetipo de Urano. Los traumas  a nivel emocional o psicológico, van a manifestarse a través del arquetipo de Plutón. Los traumas espirituales, y psíquicos, a través de Neptuno.

Junto con identificar la naturaleza de los traumas, y el impacto que tienen en la vida presente, la Astrología Evolutiva nos permite comprender en la carta natal, cuáles han sido las dinámicas psicológicas y emocionales, y los tipos de deseos que están en la base de estas, que han creado la necesidad de las experiencias traumáticas.

Veamos muy brevemente un par de ejemplos.

Esta es la carta natal de Georg Trakl, el poeta austrìaco:

En carta natal de Trakl, el Nodo Sur está en Acuario, con Pallas, Juno, Mercurio, el Sol,  Ceres y Venus, todos en Acuario, con Venus y Ceres  formando una conjunción directa con el Nodo Sur. Esta es una signatura obvia de traumas no resueltos de vidas pasadas. Plutón/Neptuno están en cuadratura al eje de los Nodos, en la Casa X, con Plutón en Géminis, y Neptuno en Acuario. Estos símbolos reflejan la intensa alienación respecto a la sociedad, la sensación de no ser parte de los valores, formas de ser y de pensar de su familia y de su sociedad. “Extraña es el Alma sobre la Tierra” escribió el poeta. Esta alienación está compuesta con intensos deseos de expiación, una psicología masoquista basada en sentimientos de culpabilidad que tienen distintas causas. Este Venus está conjunto a Marte en la Casa VII en Piscis, regido por el Neptuno de la Casa X, que está regido a su vez por este Venus. Urano está en la Casa II, en Libra, en recepción mutua con este Venus conjunto al Nodo Sur. Marte también está conjunto al Nodo Sur. Los estados emocionales no resueltos, y las crisis nerviosas que están reflejadas en estos símbolos, se tradujeron en condiciones de vida miserables, que en último término están basadas en sus propios deseos de expiación, basados en sentimientos de culpabilidad por una naturaleza de deseo sexual que no se ajusta a los parámetros familiares y sociales, y que lo llevaron al suicidio. Los traumas de vidas pasadas se originan en las experiencias de extrañamiento, criticismo y persecución de naturaleza injusta, juicios condenatorios patriarcales, etc., consecuencia de relaciones incestuosas, que necesitó recrear a través de la relación con la hermana.

La siguiente es la carta natal de Claudio Naranjo, el gran terapeuta, investigador y psiquiatra chileno:

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En la carta natal de Claudio Naranjo, el Nodo Sur en la Casa XI en Virgo está conjunto a Marte, Neptuno y Júpiter, todos en la Casa XI. Urano, el regente natural de la Casa XI, está en la Casa VI y es el punto focal de una T-cuadrada con Plutón en la Casa IX en Cáncer,  y Saturno en Acuario en la Casa IV. Naranjo re-creó traumas de vidas pasadas cuando el año 1970, al tiempo de su retorno nodal, sufrió la muerte de su único hijo en un accidente, cuando asistía al funeral de Fritz Perls. La muerte de su hijo motivó su viaje a la selva amazónica, del que Naranjo “no sabía si volvería”, que luego dio lugar a sus experiencias con enteógenos y a su neo-chamanismo (Plutón en la Casa IX). Los traumas no resueltos de vidas pasadas se basan en desilusiones no asimiladas respecto a las posibilidades de crear cambio individual y social a través de sistemas de enseñanzas y de conocimiento, que han generado en el pasado una psicología alienada (Casa IX), abstraída y centrada en lo intelectual (Plutón en la Casa IX, Nodo Sur en la Casa Casa XI, Mercurio en Sagitario en cuadratura a los Nodos), esencialmente desapegada respecto a lo emocional. La intención de fondo de tener que recrear este trauma, con Plutón en la Casa IX  en Cáncer, ha sido la de alienarse con sistemas filosóficos y espirituales que estén centrados  en lo emocional, para lo cual este tipo de traumas han forzado la integración del cuerpo emocional.