Hoy 5 de Octubre 2012 Saturno entra en el Signo de Escorpio, y estará transitando por Escorpio los próximos dos años y medio aproximadamente. La vez anterior que Saturno ingresó en Escorpio fue el 29 de Noviembre de 1982. Esta vez Saturno transita por Escorpio al mismo tiempo que Plutón transita por Capricornio, formando una recepción mutua entre Plutón y Saturno, lo cual acentúa los temas arquetípicos y las energías que estos símbolos representan en la conciencia colectiva e individual.

Una intención arquetípica fundamental del tránsito de Saturno por Escorpio es promover una metamorfosis de las estructuras existentes, a nivel colectivo, social, e individual. El arquetipo de Saturno se correlaciona con la naturaleza estructural de la realidad, y con todo tipo de estructuras, y Escorpio se correlaciona con lo que se denomina metamorfosis, y con lo que se denomina evolución. Desde un punto de vista evolutivo, existe la intención de que la metamorfosis de la estructuras existentes sea el reflejo de necesidades colectivas, es decir, que las estructuras existentes cambien en el sentido de servir de mejor manera a las necesidades colectivas e individuales. Evidentemente, junto a esta intención evolutiva, existe también una resistencia a cambiar. Saturno en Escorpio se correlaciona al mismo tiempo con la resistencia del consenso social-Saturno-, y de los grupos de poder dentro de las distintas sociedades, a que tengan lugar estos cambios. Debido a esta resistencia, Saturno en Escorpio se correlaciona a la vez con la confrontación de las estructuras sociales debido a esta naturaleza dual de deseos –aceptar el cambio, o resistirlo tratando de conservar el pasado que no sirve-manifestándose a nivel del colectivo, en las distintas sociedades.

Desde el punto de los grupos que están en el poder, y su resistencia a los cambios estructurales necesarios, Saturno en Escorpio refleja también los deseos de estos grupos de derribar las estructuras sociales que aún constituyen una limitación a sus ambiciones. Durante el anterior tránsito de Saturno por Escorpio existieron esfuerzos muy intensos de establecer formas radicales de neoliberalismo, a través de la desregulación de los mercados, la disminución del tamaño del Estado, los recortes presupuestarios, y las rebajas de los impuestos directos a las empresas e inversionistas, en países como EEUU. (con Reagan), y el Reino Unido (con Thatcher). Y en general la crisis de la deuda externa que comenzó en 1982 con el caso de México dio lugar en Latinoamérica a los procesos de renegociación de la deuda en los distintos países a través de la cual las ideas neoliberales fueron implementándose en estos países. También en el caso de Chile, 1982 marca el inicio del proceso en que las ideas neoliberales consiguieron finalmente ‘funcionar’ luego de haberse destruido gran parte de la institucionalidad económica y social anterior. Al mismo tiempo, es el período en que el descontento social contra la dictadura de Pinochet comenzó a manifestarse, nueve años después de su inicio, de formas suficientemente masivas como para que tuviera que producirse su salida negociada.

Desde el punto de vista del consenso social, Saturno en Escorpio se correlaciona con los niveles más intensos de corrupción política que pueden manifestarse, en función de establecer por medios abiertos o encubiertos las agendas de los grupos en el poder. Respecto a los individuos que forman parte del consenso de las distintas sociedades, y que representan entre el 75 y 80% de las personas en cada sociedad, Saturno en Capricornio refleja la resistencia de estos grupos a aceptar los cambios estructurales y su dependencia fundamental a nivel psicológico y emocional respecto a estructuras y figuras autoritarias, por la seguridad que estas estructuras o figuras representan (en términos arquetípicos, Saturno se correlaciona con el “padre” y con el patriarcado).

Saturno se correlaciona al mismo tiempo con el rol o función social que cada individuo puede tener. Saturno transitando por Escorpio se correlaciona con la necesidad de metamorfosis del rol social de los individuos, a fin de que este refleje sus requerimientos evolutivos, y las necesidades sociales existentes. Implica la intención de que los deseos colectivos sean presentados y canalizados a través de vías institucionales existentes en cada sociedad (lo cual obviamente es una intención muy difícil de lograr debido a la resistencia de la sociedad a integrar puntos de vista distintos, y también debido a los niveles de desempleo y sub-empleo existentes en este tiempo). Esto significa que los distintos individuos dentro de la condición evolutiva individuada (individuos que se están liberando y rebelando contra el consenso social, y que representan alrededor del 20% de las personas en cada sociedad) enfrentan la demanda evolutiva de abrazar los deseos de cambio colectivo a través de la redefinición de los roles individuales, e intentar que esto ocurra a través de vías las estructuras existentes, en vez de sentir la necesidad de destruir estas estructuras, lo cual conducirá idealmente, en forma progresiva, a la posibilidad y al poder de generar cambios en estas estructuras.

En general, Saturno transitando por Escorpio contiene la posibilidad de permitir niveles más profundos de autoconocimiento. Esto se basa en que el arquetipo de Escorpio, Plutón, y la Casa VIII, se correlaciona con el Alma, y con lo que se llama subconsciente o inconsciente, y Saturno se correlaciona con la estructura de la conciencia, con la represión, y con el consciente en términos psicoanalíticos, el cual queda determinado por los límites de lo que es aceptable para el individuo representarse de acuerdo al condicionamiento social y la represión resultante. Saturno en Escorpio contiene arquetípicamente la posibilidad de penetrar o de metamorfosear estos límites estructurales, de manera que cada individuo pueda representarse y ser consciente de sí mismo, y de sus dinámicas psicológicas y emocionales de fondo, en niveles más profundos, lo cual implica el potencial de crear niveles más profundos de integración. Por supuesto que el mismo arquetipo contiene la posibilidad contraria, de intensificar las defensas y la resistencia contra aquello que el individuo no quiere aceptar de sí, y que en consecuencia se constituye en una amenaza para el sentido estructural del individuo, que gatilla una defensa y un rechazo compulsivos. Escorpio y Saturno se asocian con el arquetipo jungeano de la ‘sombra’ y Saturno en Escorpio se asocia al conflicto psicológico de integrar esta dimensión amenazadora de la propia realidad psíquica, o permitir que esta siga operando fuera de los límites conscientes del individuo.