Hawking declara que Dios no es necesario para que exista el Universo

La declaración de Stephen Hawking es consistente con sus declaraciones anteriores según las cuales se considera a sí mismo ateo. Hay que recordar que Hawking también ha declarado que la astrología es una pseudo-ciencia. Es posible que Hawking se esté resistiendo a evolucionar? Ambas declaraciones, contra la existencia de Dios, y contra la astrología, son relativamente incompatibles para un Alma que se está individuando. Cuando Hawking ha hablado contra la existencia de Dios, ha dejado en claro que se refiere a la religión, versus la ciencia. Y la religión no tiene nada que ver con Dios, puesto que no es más que un elemento de sistema de creencias que define al consenso de la sociedad, para inducir sentimientos de pertenencia y de conformidad, y para integrar lo desconocido dentro de lo conocido, como si lo desconocido fuera conocido. De este modo, la religión sirve generar un sentimiento ilusorio de seguridad frente a lo desconocido. Cuando un Alma se rebela contra la religión, significa que se está liberando del condicionamiento social, porque desea pensar por sí misma. Se trata de una rebelión necesaria en el progreso evolutivo. Entonces, si Hawking desea pensar por sí mismo, ¿por qué niega también la validez de la astrología (una negación que caracteriza al consenso, precisamente a quienes creen en la religión)? Quien desea pensar por sí mismo asume que, para poder negar la validez de  la astrología, antes tiene que conocerla.

Stephen Hawking – carta natal

Hawking padece de esclerosis amiotrófica. Esta enfermedad degenerativa consiste en un endurecimiento de las motoneuronas que produce la muerte progresiva de estas fibras nerviosas, y que conduce a la atrofia muscular porque los músculos dejan de recibir señales nerviosas. En su carta natal, esta condición está reflejada en su Mercurio, que se encuentra en Capricornio, en oposición a Plutón en Leo y en cuadratura con Marte  que está en Aries (una cuadratura en T entre Plutón, Mercurio y Marte, que está en el foco de la configuración). Mercurio se correlaciona con el sistema nervioso en general. La esclerosis corresponde con el arquetipo de Capricornio, y Saturno-rigidez, endurecimiento. Mercurio en Capricornio en este caso se correlaciona con la esclerosis a nivel de sistema nervioso. Esto está indicado además  en la conjunción Urano/Saturno en Tauro, ambos retrógrados. Urano se correlaciona también con el sistema nervioso, y específicamente con la transmisión del impulso nervioso en las neuronas. La cuadratura de Mercurio con Marte, en la oposición de Plutón, muestra que la esclerosis afecta a las motoneuronas, esto es, a las neuronas que transmiten el impulso nervioso a nivel muscular (Marte). El carácter degenerativo y progresivamente deshabilitante de la condición médica de Hawking está reflejado en la inconjunción de Marte con Neptuno en Virgo, retrógrado. Esta inconjunción, junto con la sesquicuadratura del Nodo Norte con Marte, y la sesquicuadratura del Nodo Norte con Mercurio-regente del Nodo Norte, indican una situación de humillación (esta configuración se conoce como el “martillo de Dios”).

Estos mismos símbolos se correlacionan con la declaración de Hawking de que Dios es innecesario. En la carta natal de Stephen Hawking, el Nodo Sur está en Piscis, y el regente, Neptuno, está en Virgo. El Nodo Norte está en Virgo, y el regente, Mercurio, está en Capricornio. Esta configuración de los nodos refleja su necesidad evolutiva de pensar por sí mismo, y de pensar cuidadosamente en términos analíticos, y deductivos, paso a paso. Esta necesidad se origina en experiencias pasadas (nodo Sur) de haber estado definido por la fe (Piscis), y haber aceptado, desde la perspectiva de la fe, creencias erróneas, de origen meramente humano (Neptuno en Virgo, Mercurio en Capricornio, Júpiter en Géminis). Esta configuración también refleja la necesidad de enfrentar de cierta manera las consecuencias generadas por haber  actuado de este modo (Mercurio en Capricornio, en oposición a Plutón en Leo, y la T cuadrada que forma Marte). Como Mercurio está en trígono con la conjunción Saturno/Urano en Tauro, estas circunstancias involucraron a muchas otras personas (además, la conjunción Saturno/Urano está en cuadratura con Venus en Acuario). Júpiter en Géminis está en cuadratura con el eje de los Nodos Lunares, y está retrógrado. En su necesidad de evaluar racionalmente  cualquier creencia, y de pensar de forma analítica y deductiva, Hawking ha perdido no sólo la fe (que significa creer lo que no se sabe), sino que también está bloqueada su intuición (saber de forma directa, sin necesariamente saber cómo se sabe): con el Nodo Norte, Neptuno y la Luna en Virgo, el regente Mercurio en Capricornio, Júpiter en Géminis en cuadratura con el Eje Nodal refleja una necesidad compulsiva de ordenar linealmente (Géminis) todos lo aspectos de la realidad, ejerciendo un discernimiento crítico, también compulsivo, destinado a purgar cualquier elemento que no sea explicable desde a perspectiva analítica lineal. En esta configuración de los Nodos, la cuadratura de Júpiter en Géminis indica que esto llega al punto de crear un desequilibrio a nivel de los hemisferios cerebrales, en que el hemisferio izquierdo (analítico/deductivo) está sobrecargado, y “comprimido”. La cuadratura de Plutón con Marte, y la cuadratura de Mercurio con Marte, indican que, respecto a su condición médica, Hawking no sabe qué pensar: son símbolos de una crisis en la conciencia. También son símbolos de la necesidad de pensar de otro modo, de dejar atrás formas de pensamiento definidas por el consenso.

La pregunta obvia frente a esta nueva declaración de Hawking sería: si Dios no creó el Universo, porque la naturaleza de la ley de gravitación posee la capacidad de engendrar el cosmos desde la nada, entonces ¿quién creó la ley de gravitación universal, capaz de engendrar el cosmos desde la nada? Una pregunta de Piscis, que Hawking no puede responderse desde la perspectiva de Virgo, de su Mercurio en Capricornio, o de su Júpiter en Géminis.

Esto explica por qué Hawking puede, junto con declararse no creyente en Dios, declararse no creyente en la astrología. La respuesta sin embargo, se encuentra en esa “nada”. Virgo, el signo de su Nodo Norte, y de Neptuno (regente del Nodo Sur) se correlaciona con la experiencia del vacío, la nada interior: la necesidad de estar vacío para poder descubrir que ese vacío está lleno (Mercurio, regente del Nodo Norte, en Capricornio, se correlaciona con la ley de gravedad). La pregunta entonces deviene: ¿quién creó ese vacío, esa nada, que sin embargo contiene la virtualidad del cosmos entero? Y la condición de esta enfermedad invalidante, simbolizada por Neptuno en Virgo, indica también un medio como encontrar, dentro de sí, la respuesta que su Alma anhela.